• La prevención debe ir más allá del tratamiento.
• Cada vez más jóvenes desarrollan enfermedades cardiovasculares.
• Atención integral para reducir el impacto de las enfermedades crónicas.
• El llamado es a actuar antes de que aparezcan los síntomas.
Panamá, 7 de agosto de 2026. El Ministerio de Salud (Minsa) alertó que las enfermedades cardiovasculares, como la hipertensión arterial, la diabetes, la obesidad y otras afecciones cardiometabólicas, continúan siendo una de las principales causas de enfermedad grave y mortalidad en el país, además de incrementar significativamente el riesgo de complicaciones y fallecimiento cuando las personas contraen enfermedades infecciosas como el dengue, la influenza, la COVID-19 y otros virus respiratorios.
El Dr. Israel Cedeño, jefe nacional del departamento de Salud y Atención Integral de la Población del Minsa, explicó que las personas con hipertensión, diabetes, obesidad o síndrome metabólico presentan una mayor vulnerabilidad frente a enfermedades infectocontagiosas, lo que aumenta la probabilidad de desarrollar cuadros clínicos graves.
"Una persona hipertensa o diabética tiene un riesgo mucho mayor de sufrir complicaciones si contrae una enfermedad infecciosa como la COVID-19, la influenza o el dengue. Por eso, la prevención debe ser integral y no limitarse únicamente al control de la enfermedad cardiovascular", enfatizó el especialista.
El Dr. Cedeño señaló que controlar adecuadamente la presión arterial, los niveles de glucosa y mantener un peso saludable no solo disminuye el riesgo de sufrir un infarto o un accidente cerebrovascular, sino que también fortalece la capacidad del organismo para enfrentar otras enfermedades.
Explicó que muchas personas centran su atención únicamente en las complicaciones propias de la hipertensión o la diabetes, sin considerar que estas condiciones pueden agravar el pronóstico cuando se presentan infecciones respiratorias u otras enfermedades transmisibles.
Manifestó su preocupación por el incremento de enfermedades cardiovasculares en personas jóvenes, entre los 20 y 40 años, situación que ha motivado al Ministerio de Salud a reforzar las estrategias de prevención y detección temprana.
Indicó que los factores que influye en esta realidad es el desconocimiento de antecedentes familiares de hipertensión, diabetes o enfermedades cardíacas, así como la ausencia de controles médicos periódicos.
"Muchas personas desconocen que padecen hipertensión hasta que presentan una complicación. Por ello, la recomendación es realizar controles preventivos de manera periódica a partir de los 20 años, e incluso desde la infancia cuando existen factores de riesgo o antecedentes familiares", destacó.
Como parte del fortalecimiento de la atención de las enfermedades no transmisibles, el Minsa ha actualizado sus guías de manejo con un enfoque integral, en el que participan equipos multidisciplinarios conformados por médicos, enfermeras, nutricionistas, profesionales de salud mental y trabajadores sociales.
El Dr. Cedeño explicó que este modelo permite abordar de manera conjunta los factores biológicos, nutricionales, emocionales y sociales que influyen en el desarrollo y control de las enfermedades cardiovasculares, mejorando la calidad de vida de los pacientes y reduciendo el riesgo de complicaciones.
Reiteró que la mejor herramienta para combatir las enfermedades cardiovasculares continúa siendo la prevención. Mantener una alimentación saludable, realizar actividad física de forma regular, evitar el consumo de tabaco y alcohol, controlar el peso corporal y asistir a controles médicos periódicos son acciones fundamentales para reducir el riesgo de enfermedad y muerte.
Tambien, exhortó a la población a no esperar la aparición de síntomas para acudir a una evaluación médica y recordó que la detección temprana y el tratamiento oportuno permiten prevenir complicaciones como infartos, accidentes cerebrovasculares e insuficiencia renal, además de disminuir el riesgo de cuadros graves cuando se presentan enfermedades infecciosas.
El Ministerio de Salud reafirma su compromiso con el fortalecimiento de las acciones de promoción de la salud, prevención y atención integral de las enfermedades no transmisibles, impulsando estrategias que permitan reducir la carga de las enfermedades cardiovasculares y mejorar la calidad de vida de la población.

