En la Región Metropolitana de Salud la coordinadora regional del Programa para el Control de la Tuberculosis, Andrea Chang, reiteró el llamado a la población a reconocer los síntomas de esta enfermedad infectocontagiosa y acudir oportunamente a las instalaciones de salud para su diagnóstico y tratamiento.
La tuberculosis es una enfermedad que se transmite por vía aérea, cuando una persona enferma tose o estornuda, liberando bacterias al ambiente. Es causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis, que afecta principalmente los pulmones, aunque también puede comprometer otros órganos del cuerpo.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la tos persistente por más de 15 días, debilidad, fiebre nocturna, sudoraciones nocturnas y pérdida de peso progresiva.
La doctora Chang enfatizó que “toda persona que presente tos prolongada debe acudir de inmediato a un centro de salud para una evaluación médica oportuna”.
El Programa para el Control de la Tuberculosis garantiza atención completamente gratuita en todo el país, incluyendo diagnóstico, tratamiento, seguimiento y controles médicos. El tratamiento se brinda bajo la estrategia TAES (Tratamiento Acortado Estrictamente Supervisado), lo que permite asegurar la adherencia y efectividad del mismo.
“La tuberculosis es curable si se detecta a tiempo y se cumple correctamente el tratamiento. En pocos días, los pacientes comienzan a mostrar mejoría clínica significativa”, destacó Chang.
La enfermedad impacta con mayor fuerza a poblaciones vulnerables, como personas con VIH, privados de libertad, personas en condición de calle, pacientes con cáncer o aquellos con sistemas inmunológicos comprometidos, quienes requieren especial vigilancia y atención.
En la Región Metropolitana de Salud durante el año 2025 se reportaron 366 casos de tuberculosis, mientras que en lo que va del 2026 se registran aproximadamente 170 pacientes diagnosticados. Ante esta realidad, las autoridades de salud mantienen la búsqueda activa de sintomáticos respiratorios como parte de las estrategias de control.
Asimismo, se hace énfasis en no confundir la tuberculosis con enfermedades respiratorias comunes como resfriados o influenza, ya que estas suelen ser de corta duración y mejoran rápidamente con tratamiento, mientras que la tuberculosis presenta un deterioro progresivo y síntomas persistentes.
Se recuerda la importancia de mantener medidas de bioseguridad como el uso de mascarillas en caso de síntomas respiratorios, el lavado frecuente de manos y la consulta médica oportuna, acciones claves para prevenir la propagación de esta y otras enfermedades.
El Minsa reafirma su compromiso de continuar fortaleciendo las estrategias de prevención, detección y tratamiento de la tuberculosis, garantizando una atención integral y accesible para toda la población.

