- Panamá no ha declarado alerta por sarampión, ya que no se han registrado casos en el país; sin embargo, es fundamental fortalecer la vigilancia, la promoción de la salud y la comunicación con la población.
Con el objetivo de fortalecer la comunicación de riesgo sobre el sarampión, el Ministerio de Salud (Minsa) sostuvo una reunión de coordinación con diferentes direcciones de la institución para alinear acciones y garantizar que la población reciba información clara, oportuna y basada en evidencia científica.
Karen Holder, directora de la Oficina Integral de Gestión de Riesgos a Desastres en Salud (OIRDS), indicó que se convocó a diversas direcciones del Minsa con el propósito de articular esfuerzos y reforzar los mensajes de prevención ante las alertas registradas en algunos países de la región.
Holder destacó que, hasta el momento, Panamá no ha declarado alerta por sarampión, debido a que no se han registrado casos en el país. No obstante, subrayó la importancia de fortalecer la vigilancia epidemiológica, la promoción de la salud y la comunicación con la población.
“Panamá, afortunadamente, no ha declarado alerta porque no hemos tenido casos; sin embargo, estamos llamados a reforzar las medidas de promoción y comunicación sobre la enfermedad, así como a mantener precaución, especialmente con la aplicación de la vacuna, que es segura y eficaz”, expresó.
Agregó que actualmente varios países de la región mantienen alertas debido al incremento de casos, por lo que es importante mantener informada a la población y promover todas las medidas de prevención necesarias para evitar que el sarampión se convierta en un problema de salud pública.
En ese sentido, explicó que el Minsa impulsa campañas informativas con mensajes coherentes, claros y fáciles de comprender para la comunidad, con el objetivo de orientar a la población sobre qué es el sarampión, cómo se transmite y cómo puede prevenirse.
Holder reiteró que la vacuna contra el sarampión es la principal herramienta de prevención y que ha demostrado ser segura y eficaz a lo largo de los años, permitiendo reducir significativamente los casos y las complicaciones asociadas a la enfermedad.
“La vacuna contra el sarampión ha demostrado ser segura y efectiva, contrario a lo que sostienen algunos grupos antivacunas. Vacunarse protege no solo a la persona, sino también a toda la comunidad”, subrayó.
Además de la vacunación, las autoridades sanitarias recomiendan mantener prácticas de higiene como el lavado frecuente de manos, cubrirse al toser o estornudar y utilizar mascarilla en lugares de alta concentración de personas, especialmente en hospitales, clínicas u otros espacios donde haya presencia de personas enfermas.
El Ministerio de Salud reiteró el llamado a los padres de familia y a la población en general a verificar sus esquemas de vacunación y acudir a los centros de salud en caso de requerir la dosis correspondiente, recordando que la prevención y la información oportuna son claves para proteger la salud pública del país.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que se transmite principalmente a través de gotitas respiratorias que se expulsan al toser, estornudar o hablar. Puede afectar a personas de cualquier edad, aunque representa un mayor riesgo para niños pequeños, personas no vacunadas y quienes tienen el sistema inmunológico debilitado.
Entre los síntomas más comunes se encuentran fiebre alta, tos, secreción nasal, ojos rojos y una erupción o sarpullido característico que se extiende por el cuerpo. En algunos casos puede provocar complicaciones graves, como neumonía e infecciones del oído.

