El Ministerio de Salud, a través del Departamento de Agua Potable y Obras Sanitarias (DAPOS R-Chiriquí) y las Juntas Administradoras de Acueductos Rurales (JAAR), realiza acciones conjuntas para garantizar el suministro de agua apta para el consumo de las comunidades.
La Jefa Regional de DAPOS, Licda. Ana Sofía Samudio Candanedo informó que la mayoría de los 547 acueductos rurales que funcionan en Chiriquí, no fueron afectados por el movimiento sísmico registrado el pasado 9 de octubre, ni por sus réplicas.
Desde las primeras horas del día siguiente al sismo de 7.6 grados, el personal técnico de DAPOS y de la Oficina Integral de Riesgos y Desastres en Salud (OIRDS) realiza operativos para detectar daños en los acueductos rurales y apoyar la reparación de los mismos.
Los principales daños provocados por el sismo, fueron el colapso de los tanques de almacenamiento de los acueductos de Santa Cruz del San Félix, de la Quinta Barriada de Bugaba y el de Algarrobos de San Martín, distrito de Alanje, donde fue necesario sectorizar el servicio.
"Lo más importante es que la gran mayoría de los acueductos rurales funcionan, garantizando agua apta para el consumo humano en sus respectivas comunidades”, manifestó Samudio.
En la JAAR de Aguacatal de San Pablo Viejo fue necesario reemplazar parte de la tubería principal y la desinfección del respectivo tanque de almacenamiento, para prevenir afecciones a la salud de los usuarios.
Los daños de menor magnitud, como las filtraciones y fisuras registradas en las líneas de distribución de los acueductos rurales de Coquito, de San Pablo Viejo Abajo (David), de Santa Lucia de Remedios, Paso Ancho de Tierras Altas, serán reparados oportunamente con el apoyo técnico y material de la DAPOS R e instituciones afines