El Ministerio de Salud (Minsa) evalúa las condiciones de sus instalaciones en Chiriquí y coordina acciones para garantizar la continuidad de la atención médica, el acceso al agua potable y el saneamiento ambiental en las comunidades afectadas por los movimientos sísmicos registrados en el país.
El viceministro de Salud, Dr. Manuel Zambrano, acompañado del director médico regional, Dr. Santiago De Roux, recorrió varias instalaciones sanitarias para conocer las condiciones de los servicios, identificar necesidades y orientar las acciones dirigidas a proteger la salud de la población.
En representación del presidente de la República, José Raúl Mulino, y del ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo, Zambrano agradeció la asistencia humanitaria brindada por Costa Rica y otros países de la región, cuyo apoyo contribuye a atender las necesidades de las comunidades afectadas por esta emergencia.
El viceministro destacó que, además de garantizar el suministro de agua potable, el saneamiento ambiental y la asistencia médica, el Minsa avanza en la instalación de hospitales modulares y sanitarios portátiles, como parte de las medidas para fortalecer la respuesta sanitaria y ofrecer mejores condiciones a la población.
“Estamos recorriendo el país para conocer la situación de salud pública, porque las afectaciones no se limitan al área cero, sino que también se presentan en otros puntos del territorio nacional. Estamos haciendo frente a los problemas y ofreciendo soluciones”, manifestó Zambrano.
Durante la jornada, las autoridades visitaron los centros de salud de Barrio Bolívar y del corregimiento de Chiriquí, así como la Unidad de Atención de Pacientes COVID-19.
Esta última instalación podría habilitarse para complementar los servicios que ofrece el Centro de Salud de San Mateo, una alternativa que permitiría ampliar la capacidad de atención y facilitar el acceso de los usuarios a los servicios médicos, de acuerdo con las necesidades identificadas y las condiciones operativas del establecimiento.
Estas evaluaciones permiten determinar las medidas necesarias para mantener la prestación de los servicios, atender oportunamente a los pacientes y reducir los riesgos sanitarios que pueden surgir durante una emergencia.
Asimismo, las acciones de saneamiento ambiental y suministro de agua segura son fundamentales para prevenir enfermedades y proteger el bienestar de las familias.
El Minsa continuará dando seguimiento a las condiciones de las instalaciones sanitarias y a las necesidades de las comunidades afectadas, con el propósito de garantizar la continuidad de la atención médica y brindar respuestas oportunas que contribuyan a salvaguardar la vida y la salud de la población.