Gobierno Nacional de Panamá

SALUD RESOLVERÁ CASO DE AGUAS EMBOTELLADAS

Miércoles, 5 de Septiembre de 2007

Autoridades de Salud determinarán si las aguas embotelladas para su comercialización en Panamá contienen o no bacterias patógenas que sean perjudiciales para la salud  de la población y,  en ese sentido, las investigaciones continuarán hasta encontrar salida a las denuncias presentada por organizaciones de consumidores.
 
Durante un operativo realizado a varias plantas distribuidoras de agua embotellada para constatar la inocuidad del producto, personal de la Dirección de Protección de Alimentos (DEPA) del Ministerio de Salud constató que las mismas cuenta con los registros sanitarios respectivos, permisos de operación y certificación.
 
Según informó el director del DEPA, Reynaldo Lee, el operativo realizado no exime la calidad del producto toda vez que algunos embases de agua analizados en el Instituto Gorgas de Estudios de la Salud (IGES) determinaron la presencia de pseudomonas (un microorganismo oportunista no patógeno) que indican que puede haber un fallo en su proceso de elaboración o purificación.
 
Lee sostuvo que existen una serie de parámetros que las plantas embotelladoras de agua deben cumplir para garantizar su inocuidad como son la presencia coliformes totales o fecales.
 
“Tenemos que estar claro –dijo- que la presencia pseudomonas en las aguas va ligado a la calidad y no a su inocuidad y responsablemente el Ministerio de Salud continuará con las investigaciones respectivas para determinar si estuvo o no en riesgo la salud de los panameños”.
 
Las empresas aquejadas por la denuncia de la Unión de Consumidores y Usuarios de la República de Panamá (UNCUREPA) se acercaron al Ministerio de Salud para entregar su programa de monitoreo y resultados de otros laboratorios especializados para garantizar que productos del lote denunciado carecen de riesgo a la población.
 
En base al Código Sanitario es competencia única y exclusiva del Ministerio de Salud otorgar el aval para el funcionamiento de las plantas procesadoras y embotelladoras de agua. El mismo es amparado por una certificación de planta que se otorga sobre la base de las condiciones estructurales, equipos, condiciones sanitarias y manejo adecuado del producto.
 
El director del DEPA reiteró que la UNCUREPA en ningún momento se acercó a las oficinas de la institución (como ente rector de la salud en Panamá) para formalizar el estudio en mención, ni como fueron recolectadas, ni manejadas las muestras.
 
“Decir que la salud de la población se encuentra en riesgo es alarmante debido que para asegurarlo se requiere de un estudio más profundo y especializado, además que para que exista significancia estadística se requiere de un número más elevado de muestras”, precisó Lee.
 
De acuerdo con la documentación entregada por las empresas aquejadas, dentro del informe de UNCUREPA el mismo no es concluyente debido a que la cantidad de muestra no era suficiente.