Gobierno Nacional de Panamá

Artículo de Opinión: Salud y Meritocracia

Domingo, 12 de Noviembre de 2017

Soy un gran creyente que la honradez, la educación y la disciplina son las columnas que sostienen la superación de cada persona en este mundo. Como creyente de esto, hemos dictado políticas basadas en la meritocracia y concursos académicos para puestos directivos.

Ahora muchos hablan de separar la política de la salud, pero cuando tuvieron la oportunidad de hacerlo, no lo hicieron. Ahora sí hay voluntad política para distanciar la política partidista de la salud.

Recientemente se empezaron a otorgar las plazas de internado por puntaje obtenido en el examen de certificación. Al fin dijimos adiós a los puestos por política partidista y amiguísimo. Eso se acabó.

Hace unas semanas llevamos a la Asamblea Nacional un proyecto de ley que crea una Dirección de Abastecimiento, cuyo director será escogido por concurso académico, por un periodo de 5 años y en el medio de periodos electorales, precisamente para separar la política de la salud.

Se instaló una mesa de diálogo y posteriormente una Comisión de Alto Nivel, que ha desarrollado la hoja de ruta a seguir (libro blanco de la salud) y apoyado en la coordinación entre el MINSA y la CSS para que nadie en este país se quede sin atención de profesionales de la salud.

Por primera vez en este país se hizo un análisis del recurso humano existente y el necesario, por Región de Salud. Se establecieron las carreras y especialidades prioritarias y se instauró un programa de becas, en el cual el MINSA, junto al IFARHU, la SENACYT, la CSS y las Universidades han enviado a formar más de 5 mil personas, sin preguntar inclinación política. Esta estrategia no se había hecho antes, quizá porque estas personas seguro regresarán con sus diplomas después de las siguientes elecciones y a nadie le interesaba este tipo de política. Por fin la siguiente administración tendrá los profesionales de la salud que requiere el país, ya formados, para introducirlos al sistema.

La estrategia del Censo de Salud Preventiva está descubriendo gran cantidad de personas que aunque están enfermas, no lo saben, por lo que no reciben tratamiento. Ahora se les está tratando y, por lo tanto, disminuyendo la posibilidad que se presenten complicaciones, que son las que tienen llenos nuestros hospitales. Pregunto yo ¿de qué me sirven las estadísticas de enfermos, si no sé quiénes son? ¿Cómo puedo ayudarlos, si no los conozco? Este Censo, le pone nombre y apellido a estas estadísticas. Eso es pensar en la gente primero.

Aunque estamos conscientes que es muy difícil arreglar el sistema de salud en 5 años, sí creemos que se pueden dejar sentadas las bases en el camino correcto.

Decía Jose Martí, “la mejor forma de decir es hacer”. Entonces pues, pongámonos a hacer y dejemos de decir.

Miguel A. Mayo

@mayogastro