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Artículo de opinión: Hipo, ¿reflejo o brujería?

Domingo, 6 de Enero de 2019

El autor es Médico y Ministro de Salud.

El hipo es el resultado de las contracciones involuntarias y repetitivas del diafragma y los músculos intercostales y cuya consecuencia es la entrada rápida de aire a los pulmones y cierre de la glotis, lo que produce el ruido característico. Puede ser agudo, cuando dura menos de 48h; persistente, cuando dura entre 2-30 días; e intratable, cuando dura más de 1 mes. Su nombre científico es singulto y suele ser muy incómodo.

Desde los tiempos de Hipócrates y Galeno se habla del hipo, en ese entonces como una “maldad” o “emociones violentas” del estómago. A mediados del siglo pasado se empezó a conocer que es consecuencia de un reflejo por activación del nervio frénico.

La inmensa mayoría de las veces se produce por causas triviales como: comer muy rápido, distensión del estómago, tomar mucha bebida carbonatada (sodas), tabaquismo, exceso de alcohol, ansiedad y otras. Pero cuando es persistente, es importante que se evalúe por alguna enfermedad orgánica sub-diafragmática (por debajo de diafragma), tumores cerebrales, reflujo gastroesofágico y otras.

El tratamiento también lo dividimos en medidas tradicionales con las cuales se resuelve la mayoría de las veces. Algunos de esos son, por ejemplo, asustar a la persona, hacer una inspiración profunda y aguantar la respiración por más de 15 segundos, tomar agua muy fría, masticar mucho hielo, etc. Todas funcionan e inclusive tienen evidencia y explicación científica.

Cuando es persistente, lo ideal es tratar la causa subyacente como mencionamos antes y en algunas ocasiones hay necesidad de usar medicamentos que nos ayudan mucho.

Un capítulo aparte y muy diferente es el hipo en los bebés. Este es muy frecuente y lo es más en los prematuros. Usualmente va desapareciendo con el tiempo, convirtiéndose en algo muy raro después del primer año de vida. El hipo en los bebés incomoda más a los padres que a ellos. Algunas estrategias para minimizarlo es que mantengan la boca bien pegada a la mama al momento de amamantar, después de comer dejarlo en posición vertical para que saque los gases que pudo haber tragado. No tratar de aplicar las medidas antes descritas para los adultos en un bebé.

Entonces, el hipo no es brujería, ni consecuencia de actos del oscurantismo. Es una situación que tiene explicación científica.

Miguel A. Mayo

@mayogastro