Gobierno Nacional de Panamá

REALIZAN CAPACITACIÓN SOBRE PREVENCIÓN DE ACCIDENTES

Miércoles, 22 de Agosto de 2007

Expertos panameños en salud ocupacional reunidos para conformar un grupo multidisciplinario con amplios conocimientos en la ejecución de programas y proyectos que garanticen la disminución de accidentes laborales coincidieron en señalar que es necesario que empleados y patronos asuman sus responsabilidades a fin de minimizar los riesgos que se enfrentan.
 
Según los expertos, los accidentes en el trabajo afectan a ambas partes y los daños causados incluyen empleados lesionados y desmotivados, pérdida de recursos humanos, clientes y sociedad insatisfechos, disminución de ventas y pérdida de mercadeo, entre otras.
 
Durante una capacitación realizada en el Centro Regional de Capacitación en Salud, liderizada por el Ministerio de Salud, la Caja de Seguro Social (CSS), el Programa Salud y Trabajo en América Central (SALTRA) y la Universidad de Panamá, se indicó que únicamente entre cinco y 10% de los trabajadores tienen acceso a servicios adecuados de salud ocupacional.
 
Los expertos manifestaron que la situación es preocupante debido a que anualmente ocurren a nivel mundial unos 270 millones de accidentes laborales, 12 mil fallecimientos en niños que trabajan, 160 millones de enfermedades profesionales y unos 500 millones de trabajadores discapacitados.
 
Durante la capacitación donde se abordaron, entre otros temas, las generalidades y conceptos básicos en salud ocupacional, su impacto financiero, los factores de riesgos, la seguridad y la higiene industrial, se recomendó que trabajadores y patronos caminen juntos a fin de prevenir situaciones que lamentar.
 
A criterio Pedro Luis Vinda, especialista en salud ocupacional, es urgente y necesario fortalecer la capacidad nacional en materia del personal que ejecuta la salud y seguridad ocupacional porque se observa a dirigentes sindicales preocupados por otras cosas y alejados de los intereses propios de los trabajadores.
 
Explicó que en situación similar incurren los patronos quienes no adecúan las condiciones de trabajo y, en su afán de minimizar costos, no proporcionan las herramientas necesarias para desempeñar un puesto laboral.
 
Vinda también lamentó el creciente trabajo informal en Panamá, que alcanza el 46.3% de la población económicamente activa, por carecer de un seguro voluntario y de riesgo profesional, lo cual a futuro sería una carga para el Estado.
 
A nivel nacional el sector de la agricultura (por el uso de químicos como plaguicidas) se ubica como el principal renglón de accidentes de trabajo, mientras que la construcción se sitúa como de mayor fatalidad.
 
Durante el 2004, las empresas nacionales reflejaron costos indirectos por el orden de los 585 millones de balboas, mientras que en la economía nacional ascendieron fueron a 2 mil 048 millones de balboas.